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miércoles, 4 de septiembre de 2013

CAPITULOS DE LA HISTORIA : EL CEMENTERIO DE LOS VIVOS Cuarta Entrega.

Esta es la cuarta entrega de Capítulos de la Historia dedicada a Blas Julio Rodriguez quien en vida solicitó que publicáramos los horrendos tratos por los que atravesó durante su estadía junto a miles de detenidos (encarcelados) en las prisiones "La Joya " y "La Joyita", tratos que posiblemente continúen dándose en la actualidad en estos centros carcelarios.

Cuarta Entrega:

ENTRE CHINCHES, SIDOSOS
Y TUBERCULOSOS


(Finales de agosto 2002)

Amanecí tirado semisdenudo sobre una cama sucia en la clínica de la cárcel, me acaban de informar que esto se debe a que anoche de repente, caí al suelo, y no me retornaba el conocimiento, me cuenta un paramédico que me trasladaron en brazos de un grupo de internos.

También se me ha dicho que es muy probable que se me envíe al hospital de Chepo. -  Y por qué a Chepo? pregunté. A lo que en voz baja el funcionario me respondió, que se enteró, que el Ministro de Gobierno, Arnulfo Escalona no quiere que me evacuen al Hospital Santo Tomás, para evitar que los periodistas me vean en el estado físico en que me encuentro.

- " Es un hijo de puta " - fue lo único que pude responder.

- " No le digas a nadie que te informe de lo que está pasando " - me pidió el humilde paramédico dando muestra de nerviosismo. - " No te preocupes que soy enemigo de la sapería" - le expresé.

La clínica es un desastre, un insulto a las normas de salubridad, un bofetón en pleno rostro del verdadero concepto de aquello que significa atención al paciente, este lugar es una burla a quienes promueven el respeto a la vida.

Estar enterrado aquí, es no ver nunca luz en el túnel, esto es una porquería, pero más que eso: UN CRIMEN que esperamos se pague con todo el peso de la ley.

Todos estamos revueltos, no existe clasificación de nada y para joder, esos hijos de mala madre policías se placen en torturarnos a cada rato.

La tuberculosis, el SIDA, el asma, la lepra y todas las mil plagas de Egipto conviven con medios sanos y lo peor de todo: no hay buena ventilación. Así que si salimos vivos de La Joya, hay que darle infinitamente gracias a Dios, por el momento mejor es que nos encomendemos al Creador.
No hay agua potable, la que se utiliza es la misma que se filtra a los pabellones, líquido  que  llega cargado de bacterias igual que la política cada cuatro años.

Es importante anotar, que desde que se activaron ambos penales no ha sido posible que gobierno alguno tome este grave problema en serio y al parecer, quién sabe cuándo se resolverá. Y el asunto es de años.

Yo no creo que exista una persona que me pueda decir que esto no es un campo de concentración, si con todo lo que he explicado en líneas anteriores y lo que tendrán que leer sino se trauman antes de terminar el libro.

Desde esta mugrienta cama donde me encuentro acostado, sigo viendo con calma todo a mi alrededor, y así voy captando cual cámara de televisión las primera escenas de uno de los sitios de tortura del  Sistema Penitenciario de la República de Panamá.

En este recorrido visual enfoco un tembloroso y delgado brazo que me mueve su mano en señal de saludo. Clavo mis ojos en ese brazo forrado ya en pellejos. Abro el lente y llamo la figura de un hombre que está arropado de la cintura hacia abajo - por lo que puedo verle un pecho de alambres.-

Las costillas se le dibujan claramente dando la apariencia macabra de ser cuerdas  de una guitarra fúnebre que abandona las últimas notas en el concierto neblinoso de la vida.

Respondo al saludo con una rígida sonrisa, ya que no estoy de humor por los efectos de ese maldito mareo que me sigue molestando.

Y hasta temor de caminar tengo puesto que puedo caerme como me sucede siempre antes y después de cada crisis.

Acorralado por el malestar que me azota no dejo de preocuparme por lo maltrechos que se presentan la mayoría de estos presos enfermos, parecen seres de ultratumba cubiertos con mortajas desteñidas y pestilentes. Es realmente tétrico.

Cada hombre de estos que dan la impresión de posar ante mis ojos como momias sonámbulas me hacen pensar que inicio una DRAMATICA EXCURSION por los estrechos y dolorosos salones de la muerte. Y me refiero, a esa etapa de la vida que le pone los pelos de punta a cualquier bellaco.

Señores esto es para hombres! - Y no se lo deseo ni a mí peor enemigo.-

Y en el epicentro de este huracán de pensamientos que me envuelven paro de un frenazo la mirada, para observar detenidamente, el cuadro vivo de lo que puedo calificar como la existencia humana en su momento más amargo y cruel.

Qué veo? - Qué se me presenta como fantasma y me causa escalofrío?

Acostado y semidesnudo, con una pequeña toalla color chocolate sucio sobre sus genitales, con una armazón de  huesos asomados por el ventanal de la desgracia, con las piernas como dos carrizos doblados un ser humano, un hombre de color indescriptible duerme, y enseña macabramente la ruta inevitable hacia el eterno sueño. - La muerte está frente a mí y ambos permanecemos mudos.... es el silencio de lo inexplicable, es el encuentro entre dos misterios: la vida y la muerte.

Profundizo más en la observación y alcanzo a darme cuenta, que ese infortunado sujeto es PARAPLEGICO, le veo también unos tubos que le salen por diferentes partes del abdomen, probablemente sirven para realizar sus necesidades fisiológicas.

OH Dios! - Cómo puede subsistir en este submundo?

En el largo salón deben haber caminando y contados a vuelo de pájaro                         unos veinte pacientes de los cuales, hay cinco que caminan, dos están en                         silla de ruedas y como 6 permanecen postrados a las camas, es             realmente un ambiente que nos llena de incertidumbre porque no     sabemos cuál será  nuestro futuro en este claustro inhumano, cruel y terror.

El hombre parece que al mirarnos pareciera expresarnos que sí está muerto en vida. - Su aspecto no proyecta otra cosa. -  Y no me explico la razón para que Corrección mantenga un ser humano en una ratonera  a sabiendas que necesita con  urgencia atención médica, es algo que se ve a cien mil leguas de distancia, él está mal y esos hijos de puta médicos pasan frente a él, lo miran y siguen sin importarles con su agonizante situación.

A mi espalda hay otro preso en el mismo estado, no hice voltearme para verlo y ya me estaban esperando sus ojos fijos y cargados de angustia, este tipo de enfermos no pronuncian muchas palabras, pero por medio de la mirada dicen tanto. Tendrá unos 24 años de edad, su cuerpo presenta casi los mismos detalles estremecedores del que me referí en párrafos anteriores.

Levanto el brazo derecho y le muevo suave los dedos de la mano para que capte el saludo y él, me devuelve, una sonrisa en medio de su tragedia sin dejar mantenerme la mirada fija a la mía.  “La agonía también tiene un momento para sonreír" - me digo en silencio.


De repente o cuando menos lo esperaba abre sus labios y dejando escuchar una voz débil y pausada me pregunta mí nombre. - Y vuelve a sonreír.  Medito entonces, en hubiera escrito Rubén Darío autor de " Los motivos del lobo" frente a este misterio de la vida.


“Blas Julio me llamo. "

Y enseguida me pide que me acerque.

Pienso si acepto o no la invitación, ya que no me siento muy bien de salud y como dije temo nuevamente perder el equilibrio y rodar por este cochino suelo invadido de insectos, gargajos y hasta de gotas de sangre que los tuberculosos salpican al escupir.

Son unos gargajos amarillentos, babosos y cubiertos con una sangre tirando a negro. Es un asco que revuelve las tripas.

Pero no lo pienso más, y me decido a ir hasta la cama de otro socio en esta empresa patentizada  con el nombre existencial de una de las tantas caras de la vida: LA ADVERSIDAD, para todo el que no la conozca.

Cuando ya estoy a unos pasos de la cama de este infortunado, siento la más desagradable pestilencia e intento retroceder, pero no puedo, me aguanto inexplicablemente. - Suspendo la respiración y trato de respirar por la boca tratando de que él no se de cuenta porque lo más probable es que se sentiría apenado.

El hedor es para morir.
Y ya a su lado, le pregunto por su nombre.

Me responde que Harmodio. - (no menciono su apellido por consideración.)-

Huelo mal verdad?

“No tanto, recuerda que es un hospital o clínica y estas cosas son rutina" - le expreso.

“Lo que pasa es que,... llevo mucho tiempo orinado y... también estoy obrado sin parar.... y me he pasado rogándole al paramédico que me limpie o me bañe y nada. - Son unos hijos de puta.- Ya tengo como cinco horas así y las mosca están a punto de comerme "  me explica.

Le pido que olvide esos malos momentos que lo voy a ayudar ahora que está llegando el agua al cochino salón que el Sistema Penitenciario llama clínica.

Usted me aseará?

“Sí, eso no tiene nada del otro mundo, recuerda que somos presos y si nosotros no nos damos ayudamos quién lo va a hacer." Le manifiesto.

Lo primero que hago es desarroparlo por completo de esas mantas apestantes cubiertas por una nube de moscas. Los trapos están mojados y sucios con mierda líquida. El sudor, la orina y el excremento acumulado  ha convertido a este ser humano en una verdadera miseria humana.

El hedor arrecia.

Yo me revuelco por dentro y mantengo a boca cerrada las ganas de vomitar.

Con mucho esfuerzo llegó a levantar al  muchacho castigado por la desgracia en su máximo grado, criatura indefensa que como mencioné antes, es un acordeón de huesos y pellejos.- Le cubro con una de mis toallas sus partes íntimas, luego le pido que se apoye en mi hombro derecho para llevarlo paso a paso hasta el baño, pero es cuando él me confiesa que es inválido.


- " Perdona, pero...hace mucho tiempo que no camino".-

Aquellas palabras me conmovieron mucho más, entonces lo dejo unos segundos sobre la cama y corro a buscar una silla para colocarla en el baño con el objeto de sentarlo mientras lo esté bañando, cuando ya tengo todo listo lo llevo cargado hasta donde está la vieja silla de metal.

Paso con el hombre en brazos por medio de las camas cargadas de enfermos que miran en silencio el cuadro.

Luego recogí agua en unos mugrientos tanques plásticos y empiezo a bañarlo, le aplico de mí shampoo en la cabeza y lo enjabonó con un jabón rojo que le llaman " jabón para perro. " - El tipo daba muestras de que gozaba el agua correr por su destartalada anatomía.- Auque no lo crean eso me hacía sentir bien.- Siempre me ha hecho feliz ayudar.-

Mientras se ayuda con sus manos yo aprovecho para ojear el sitio y lo cierto, es que estoy a punto de caerme ante tanta inmundicia, los servicios higiénicos están cargados de excremento, moscas, cucarachas y mosquitos. - Me provoca vomitar.

Las moscas siguen volando sobre los dos, salen de los higiénicos y no nos dejan la vida en paz y es que estamos en medio de un foco de enfermedades infectocontagiosas sumado  la tuberculosis  y el SIDA que ronda de forma dramática en toda la mal llamada clínica del Cementerio de los Vivos.

Me ha tomado aproximadamente media hora bañar al compañero Harmodio.- Las mosca han parado el enloquecedor ataque lo que me hace suspirar como si hubiera ganado una cruda batalla aunque sé, que, la guerra continuará quién sabe hasta cuando.

Harmodio  brilla después de semejante enjabonada,  ya que he llegado a quitarle mil años de miseria y no sé; pero me siento renovado en el espíritu, porque no hay mejor alimento para el alma que servir a tus semejantes sin hipocresía y con humildad, porque eso, nos acerca a Dios.

" Blas no sabes de qué sufro?”

“No, pero al final de cuenta tarde o temprano todos sufriremos por algún mal ".

Harmodio deja de mirarme y lloroso me señala que está afectado por el SIDA y la TUBERCULOSIS, para mí fue otro duro golpe pues el muchacho está en lo que pudo ser la mejor etapa de su vida. Es muy joven.- En estos dolorosos momentos le pido que no pierda la fe, no puedo hablarle de más nada, porque,... en un caso como el que veo las palabras sobran.-

ANOTACION: A los días Harmodio murió en mis brazos aceptando a Dios como su salvador personal, pero sin recibir ningún tipo de atención profesional, fue abandonado por completo por el servicio médico del Sistema Penitenciario que lo evacuó ya muy tarde. - De igual forma falleció el haitiano Claude Begford rogando por medicamentos y traslado a un hospital, yo he sido testigo de tan cruel indolencia por parte del Sistema Penitenciario a cargo de una " mujer" de nombre Concepción Corro.

Con Harmodio, Claude Begford y otros presos que murieron suplicando un trato humano se violó La Ley 55 de 30 de julio de 2003 que reorganiza el Sistema Penitenciario, y que establece en el Capítulo V, sección 1, numeral 7: El recluso recibirá atención integral de salud y a que se le respete su integridad física. - Pura mierda.-

Y la pregunta es: Quién paga por estos crímenes?

ASI FUI TORTURADO


“Hace ya casi dos años que desfallezco en esta prisión.

Una prisión inventada para torturar, enloquecer y matar.

En mí, ha brotado la desesperación más violenta, un abandono al dolor que da pena verlo, una rabia terrible, amargura y una angustia que llora en voz alta, una tristeza sin voz, un mudo pesar.

Todas las formas del sufrimiento han tenido cabida en mí. Ahora comprendo aquello de : " El sufrimiento es permanente, tétrico; lo infinito forma parte de su naturaleza."

Con estas palabras inmortales del escritor Oscar Wilde, empiezo a narrar una de las páginas más amargas de mi vida dentro del encierro al que fui sometido por el gobierno de Mireya Moscoso.

Hoy me toca entonces, descubrir el pesado telón de uno de los tantos capítulos de  tres años privado de la libertad en  La Joya.

- Señores, tienen que creerme que no es nada fácil, obligar al recuerdo a  volver a recorrer aquellos malditos pasillos de escarnio, crueldad, brutalidad y cuanta barbarie  escupa sobre la dignidad humana.

Yo fui torturado cantidad de veces por órdenes superiores.

Los verdugos no tenían que decirme el por qué de este maltrato, porque yo lo sabía.

- Siempre tendré presente en el video mental de la vida, que esos que me torturaban  mencionaban ante de ejecutar el hecho el nombre de la ex Presidenta, después me enteré, que desde el Ejecutivo se daban las instrucciones para que los guardias que se iban a bestializar conmigo se cubrieran el rostro con pasamontañas.

Sufrí como han  padecido y padecen tantos hombres y mujeres en los presidios de Panamá, pero no guardo odio, venganza, resentimientos ni rencores porque entonces, el sacrificio fue en vano.

Pero todo lo dejo en manos de Dios: El juez justo.

AGENDA DE TORTURAS
POR AÑO:



 2002: Se inicia el ciclo de torturas psicológicas OBLIGANDOME  a ver horrorosas y brutales golpizas a otros reos. - Palizas conocidas como " Las PP (Polvorín de Palo.) Se pueden imaginar mis queridos lectores lo que eso significa.

2002 -septiembre- : Me sacan de la celda a eso de las tres de la mañana y me conducen desnudo al patio que está en la parte posterior de la cocina de La Joya. (Era un sábado) - Ahí me agarran entre varios custodios y me tiran boca abajo sobre el suelo, uno de los que me somete me empuja la bota sobre la nuca y en ese momento, siento que me colocan sobre la espalda un CUERPO MOJADO, yo grito y fuerte. Ellos sueltan carcajadas y se mofan. Segundos después... un guardia se orina sobre mi espalda.

" Es una hembra bien mojadita que se durmió sobre tu culo! - me grita uno de los custodios mientras lucho desaforadamente por  encontrar una forma de liberarme, pero no, es imposible por cuanto otro me amarra las piernas con una soga. Hago fuerza para no dejarme maltratar pero son muchos "hombres" contra mí.

Un hedor ha empezado a sentirse muy cerca a mi nariz, es algo muy desagradable y los insectos han empezado a picarme por diferentes partes del cuerpo que sigue totalmente descubierto lo que me hace gritar nuevamente y, como si Dios me hubiera escuchado mis verdugos detienen la acción.

Estoy débil y con un dolor de cabeza bárbaro.

Sangro por la boca.

Sangro por las rodillas.

Estoy empapado en  sudor.

Siento que me abandona la vida.

Y empiezo mentalmente a repetir un Padre Nuestro que yo inventé porque en esos instantes de horror no recordaba el verdadero, de todas manera me fortalecí espiritualmente, me parecía dentro de mis turbados sentidos escuchar la voz de Berta mi anciana suegra como siempre suplicarme que en momentos duros  invocara al Espíritu Santo y a la Santísima Virgen, eso como que me alentaba un poco.

Cuando ya me sueltan y me volteo me asusto al darme cuenta que lo que colocaron sobre mi espalda era un perro muerto, abierto, con las tripas afuera.- Ese perro te lo mando la doña! - me gritaban muertos de  risa los policías que vestían pantalón de verde olivo. (Todos esos verdugos son muchachos y llevan suéter negro con unas letras blancas sobre el pecho que dejan leer ACAPOL.)
Esa madrugada me dejaron en La Chutra. (Severa celda de maltrato psicológico)- Me sacaron a las cinco de la mañana para la clínica y no recuerdo el nombre del paramédico que supuestamente me atendió. (En torno a este hecho sí hice anotaciones, pero en una requisa que se ejecutó en la celda me destruyeron todos los apuntes, es por ello que no presento algunas fechas.)

2002- Madrugada de 15 de septiembre:

A unas estacas soy amarrado sobre el suelo  en calzoncillo con los brazos y las piernas abiertas, junto a mí y en la misma forma están dos presos que no los conozco.

Un custodio, me dice, que el castigo es porque el DIIP tiene información de que estamos alquilando el uso de celulares, yo sé que conmigo se está cometiendo una injusticia, porque no hago uso de celular ya que sospecho que se me vigila desde adentro y fuera de la cárcel en la búsqueda desesperada de poder armarme un informe que me presente como reo indisciplinado.

Cuando ya tenemos unos 20 minutos acostados y sujetados a las estacas, aparece un pelotón de unidades policiales con pasamontañas y a caballo, hacen un círculo y quedamos en medio de las bestias a las que luego hacen correr alrededor de nosotros, la velocidad aumenta y sentimos el galope muy cerca a nuestros cuerpos, yo siento que los cascos en cualquier momento van a destrozarme la cabeza y el resto de los huesos.

Trato de no ver lo que ocurre pero el estruendo que produce el galope me hace abrir y cerrar los ojos producto del pánico que se apodera de los tres. Uno de los compañeros grita aterrado porque ya sintió el impacto violento de un casco. - Hijo de puta me quebró la pierna! - Chucha madre el hijo de puta me quebró la pierna!! - Ay! Ay! se quejaba.

Por último, no conformes con hacer galopar  los caballos a nuestro alrededor deciden entonces, hacerlos saltar por encima de quienes éramos presos del terror. Era como si quisieran hacernos enloquecer. No podía creer que yo era una de las víctimas de tan baja y ruin acción.

Recuerdo que estuve a punto de perder la razón, el corazón me palpitaba a mil, y, es peligroso para un hombre que es víctima constante de alta presión arterial. - Después, cuando la perversa diversión se detuvo, un policía se me acercó a donde permanecía atado y, sin consultarme, me inyectó algo que según él era para controlar los nervios, antes me negué  aceptar eso, pero fue imposible detener la punzada. No supe más nada hasta cuando amanecí en una celda de aislamiento entre cucarachas, ratas, aguas negras y mucha mierda regada por todas partes.

En esa mazmorra me mantuvieron casi 10 días sin comida, sin aseo y desnudo, en este tipo de celdas bien estrechas nada más se mira paredes.

Nada más tenía derecho a una botella y media de agua por día. Y para joder más la vaina: el agua estaba contaminada con muchas bacterias incluyendo excretas. (Mierda)

Septiembre - 2002
A las 6:00 p.m. Cuando se repartía la cena se me informa que no comeré los mismo alimentos que se les dará a los demás detenidos, porque se me haría llegar en unos minutos una dieta, pensé, que a lo mejor, los médicos del penal habían decido velar por mi salud, pero no fue así. Al poco rato, me hicieron llegar una ensalada con una sustancia extraña que me provocó una fuerte diarrea que me duró tres días (viernes, sábado y domingo) - y por más que rogué que me atendieran en la clínica me decían   que no estaban los médicos. - Más tarde les pedí, que me enviaran al hospital de Chepo, pero según los carceleros no había carro para evacuar a ningún preso y menos para un enemigo del gobierno.

Me curé con un medicamento que como se pudo me consiguieron los compañeros.

Año 2002.
Varias veces me obligaron a golpes a introducir las manos en los servicios higiénicos atascados de excremento, aduciendo, que ahí escondía celulares y apuntes contrarios a los reglamentos del penal. Todo esto me originó una infección en la piel y no permitían los verdugos ni los civiles del Sistema Penitenciario que mis familiares me llevaran   medicamentos. (Una de las fechas en las que me aplicaron esta torturas fue el 26 - 8 - 2002.) Hasta el rostro me enterraron en el servicio cargado de mierda, y me repugna cada vez que recuerdo sentir residuos de excremento cerca de la boca.

Año 2002.
Por más de 10 veces fui enviado a la celda de castigo conocida como La Chutra, un sitio asqueroso, cubierto con aguas negras, desperdicios y orina ya que los presos que son ahí torturados deben realizar su necesidades fisiológicas en botellas, galones o cartuchos plásticos que en la noche los gatos y ratas rompen. Además, no cuenta con agua.- Este lugar enferma mental y físicamente en cuestión de minutos, y considero que los funcionarios o policías que permiten o ejecutan este tipo de acciones deben ser puestos a orden de la autoridad porque encerrando a seres humanos en un sitio tan deprimente es un asesinato a la dignidad humana.

Yo vi, a un muchacho de aproximadamente 19 años enloquecer al extremo que se estrellaba la cabeza contra la pared hasta desangrarse de forma impresionante, cuando ya desplomó y cae sobre las aguas negras y en medio de cartuchos repleto de mierda y botellas cargadas de orina un grupo de 10 policías entraron al lugar y le dieron de palos hasta casi matarlo. Eso yo lo vi, y podría aún identificar a uno tres de estos gorilas.

Año 2002.
Me siguen negando atención médica y por último, no quieren tomarme la presión arterial.

Año 2002.
En una requisa  antes de entrar a ser atendido en la clínica del penal un guardia me desnuda y, él mismo, me baja agresivamente el pantalón y el calzoncillo, yo me resistí en todo momento, entonces otro custodio me abraca por la espalda para que su compañero me golpeara los genitales, y así lo hizo. Me lanzó un rodillazo que me dobló enseguida al punto, que pensé que me había reventado los testículos. Yo quedé tirado sobre el suelo con mucho dolor y sin poder levantarme, recuerdo que fueron unos presos los que me ayudaron a vestirme. Ese día, un policía de turno en la clínica impidió que el "PARAMEDICO" me ofreciera atención.

El impacto de aquel rodillazo me hizo pasar como 9 a 10 días azotado por una bárbara inflamación genital. El nombre del guardia que me golpeó es Raúl, lo leí en su camisa de " militar " o de payazo disfrazado de soldado.

Año 2002
La comida que nos entregan no es ni para puercos y así es a diario. ( la carne, el pollo y la sardina llegan en mal estado)- Pero qué más podemos comer sino hay más nada.-

Año 2002
Son incontables las noches en que nos han sacado este año desnudos al patio con algunas de nuestras pertenencias. A la policía no le importa si las requisas se dan bajo  lluvia porque entonces el operativo triplica su rigor. Ahí, permanecemos hasta que los custodios destruyen lo poco que nos queda en la celda buscando  celulares que, ellos mismos les venden a los presos. - Yo puedo sentir el gozo de algunos oficiales viendo al montón de hombres sentados sobre el suelo tratando de no dejarse picar por los insectos o serpientes que abundan en los matorrales. -

Sigo expresando y enfatizó, en que estos policías que están en las cárceles en su mayoría son enfermos mentales de alta peligrosidad. Y este es uno de los problemas más grande que presenta el Sistema Penitenciario Nacional, porque mientras, se mantengan unidades sádicas en las prisiones no se podrá rehabilitar muy por el contrario, se creará más resentimiento y por ende más odio en el interno y eso es peligroso para la sociedad.

Cuando menos lo esperamos una voz altanera se deja escuchar: Ábranse el culo! He dicho ábranse el culo! Y nos obligan con las manos a separarnos los glúteos y de esa forma, los verdugos confirman que no escondemos celulares en esa parte íntima del cuerpo. Esto es humillante, saber que otro hombre te somete a que le muestres el recto. A mí gritan y me dan de empujones porque me opongo, pero debo reconocer que al final me caen en pandilla y me doblegan.

Año 2002
Durante el año me han negado atención médica.

Año 2002.
Las veces que he tenido que ser trasladado a Comisión Médica, me aprietan los grilletes hasta dolerme,  me cuesta mucho trabajo avanzar porque es como si te cortaran poco a poco los huesos, a veces los aprietan de esa forma con el ánimo de vernos quejar. Lo que sí me jode es cuando  los custodios me engrilletan a la  pierna de otro reo de canillas más largas  con el fin, de que, por ser yo de baja estatura tenga que caminar al ritmo  del alto y  así los grilletes  dupliquen el  martirio.

Siempre termino ensangrentado o con llagas que tardan en curarse por falta de medicamentos apropiados. (Para este tiempo estoy preso en el Pabellón Guantánamo 2 en donde están presos ex policías, ex escoltas o guardaespaldas e inspectores de la P.T.J.)

Año 2002 - Navidad.
El Sistema Penitenciario nos hace llegar pollo podrido el 24 de diciembre.

NOTA: Durante el año 2002 las torturas se repitieron con frecuencia.


AÑO 2003.
Es un año que inicio con fuertes dolencias por los malestares que se han ido multiplicando y bueno, estoy en un penal   donde lo infrahumano fundido con la fuerza bruta que, por lo general se aplica de manera injustificada en conjunto, con la falta de un efectivo método de resocialización,la ausencia total de funcionarios capacitados para manejar y administrar centros penitenciarios y la atención médica que brilla por su ausencia, y por supuesto, la corrupción son y serán  factores que convierten estos presidios en  escuelas del crimen.

2003.
Varios policías me torturan en la celda de castigo conocida como "LA CHUTRA" y también me introducen excremento en la boca. La mierda la agarraban del suelo con cartuchos plásticos que les cubrían las manos.
Después se iban y me dejaban sin sentido engrilletado y esposado a los barrotes de la puerta de hierro por hora y horas.

2003.
Dos veces en un mes  he sido colgado por las muñecas por custodios que les divierte torturar a los reos cuando están lejos de la mirada de algunos superiores que no comparten la violación de los derechos humanos.
Sería injusto, no aclarar en este capítulo que así como hay unidades enfermas en la Policía Nacional, también están los que sí se esmeran por no caer en acciones detestables, pero son pocos.

Primero me colgaron un día domingo como a eso de las 4 de la tarde en la parte de posterior de la clínica, eran tres guardias jóvenes y lo hicieron, porque me negué a mostrarle las nalgas. - Me mantuvieron así, hasta que ya empecé a gritar.

- " Si no te bajas tu mismo el pantalón y nos muestras el culo no te soltamos ", me decía de forma fría  uno de los policías que se enorgullecía de haber pertenecido a las fenecidas Fuerzas de Defensa.

- A mi me mandaron a Israel coño! yo fui preparado para matar ! gritaba el custodio policial frente a sus compañeros.

He sido informado de que, algunas unidades de la seguridad y funcionarios de Corrección, reciben de un alto jefe del Ministerio de Gobierno y Justicia, mandatos de ultrajarme para complacer a la Presidenta Mireya Moscoso. - Ya no es la primera vez que un oficial de la Policía Nacional me lo informa, es más, hay un Capitán que me manifestó recientemente cuando me sacaban al patio que el mismo Director de la Policía Nacional, Carlos "casino" Barés, pedía todos los viernes un informe sobre las medidas "disciplinarias" a las que yo era sometido en La Joya, entendamos por "medidas disciplinarias" : TORTURAS.

Además, una funcionaria del citado ministerio que laboraba en el penal me aseguró, que una doctora en Corrección, era la que daba autorización para que no se me ofreciera atención médica en la clínica o que fuera evacuado a un hospital en caso de una situación delicada.

Dos funcionarios más me hablaron de la misma doctora y hasta se atrevieron a darme el nombre, me contaron que esa mujer, tenía mucha influencia con la directora del Sistema Penitenciario, que hasta a viajes al exterior hacía que le aprobaran.

También me acuerdo que la última colgada que me aplicaron por las muñecas fue porque no acepté masturbarme frente a los custodios, al respecto, se rumoraba en la Sala de Guardia de la cárcel, y esto no me consta, que quien pidió eso fue Barés un día que llamó borracho a La Joya, gritando que él era el hombre que primero le probaba todas las hembras al difunto y líder panameñista Dr. Arnulfo Arias Madrid. - Por mucho tiempo, algunos custodios casi aseguraban que el oficial de turno que recibió la supuesta llamada telefónica, le cerró el teléfono por temor ha perder su trabajo.

Año 2003.
Es asombrosa la forma en que uno también se afecta mental, psicológica y física cuando  mira torturar a otro compañero, ese tipo de acciones a la larga dejan secuelas irreversibles por ejemplo, desde que me tocó presenciar en el Pabellón 3 la violación de un recluso de la sección F por parte de dos policías sufro de horribles pesadillas, y he seguido afectado sin poder superar los fuertes traumas que desde aquella noche se han originado. Desde aquella vez en conjunto con otros casos de violaciones a la integridad moral y física siento con frecuencia  miedo de la gente, temor hacia mi propia especie y hasta un poco de resentimiento.

Es extremadamente conmovedor escuchar a un compañero rogar que lo envíen a un hospital, ver cuando un pelotón de guardias armados con palos y palas de mezclar concreto le propina con bestialidad una paliza a los presos, ser testigo de la forma como enloquecen a hombres amontonados en una celda de castigo, captar los momentos en que un recluso se desangra en el suelo y ningún policía, y mucho menos un funcionario de Corrección - se digna a prestarle ayuda, porque según muchos de estos detestable personajes el preso es y será escoria, observar  a un interno sufrir con escalofríos a altas horas de la noche y cansarnos de pedir auxilio y lo más impactante: cuando alguien que ha compartido contigo los efectos duros de la adversidad en cuestión de segundos muere en tus brazos.

- Y después, lo más ruin del Sistema:  evadir responsabilidades armando un informe amañado con el que reportan que el interno perdió la vida repentinamente.

En fin, todas estas agonías existenciales a la larga se convierten en algo más que experiencias en escenas de terror duras de borrar del pensamiento.

Año 2003.
Este año al igual que el anterior me han negado medicamentos en la Clínica de La Joya, y que no digan que no había porque a otros presos sí les dan. -

Año 2003.
CELDA DE CASTIGO:



Este año he sido torturado unas nueve veces en celda de castigo, estos son sitios deprimentes, repletos de ratas, cucarachas y toda la gama de insectos que existan, los servicios higiénicos no funcionan por lo que si caemos aquí tenemos que realizar las necesidades en cartuchos, botellas o galones plásticos, pero, por lo general los verdugos no aceptan que en estas circunstancia el encerrado cuente con envase alguno para hacer más severo el rigor psicológico que de manera despiadada activan a veces por diversión.

Siempre nos sorprenden los custodios porque a cualquier hora abren el galpón y entran disparando gas en el rostro de los reclusos y aventando patadas.

En este lugar las veces que me han guardado ha sido por cinco a siete días, tiempo que se transforma en siglos de destrucción física y mental.

Año 2003.

CELDA DE AISLAMIENTO:


Estas celdas tan asquerosas como las de castigo y de aislamiento son estructuras apartadas dentro o fuera de los pabellones, y están activas con el único propósito de aislar por completo al preso de sus semejantes.

Una de esas madrigueras del demonio es la que en La Joya, se conoce como " LA CHUTRA". Las más de 25 veces que he sido tirado ahí como la peor escoria he sentido  una desesperada gana de ahorcarme, sí siempre que soy torturado  eso es lo que se me viene a la mente, no sé cómo he podido superar tan cruda etapa de mi existencia.   


Esto apesta por la enorme cantidad de heces y orina que hay regado por el suelo, a toda hora del día y la noche las moscas, mosquitos y cucarachas voladoras no lo dejan a uno ni morirse. (A mí siempre me están aislando por 4 a 8 días, por eso cuando salimos parecemos despojos humanos o como dice en el prólogo mi hermano y licenciado Alexis Sinclair "un monasterio del dolor”)

LA CHUTRA primero fue un lugar de visitas separadas donde las personas hablan frente a frente, pero un grueso alambre impide que se toquen, ese sistema de visita producto de cientos de protestas fue eliminado y lo convirtieron en celda de aislamiento, como ven en nada mejoró el detestable asunto.    Continuará....

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